5K

Aunque ya lo había intentado antes, en Valencia empecé a correr de verdad.  Mi lugar favorito era la pista de cinco kilómetros que había en los jardines del antiguo cauce fluvial del Turia. Un último dato: en realidad, es una pista que nunca termina porque tiene un bucle en cada uno de sus extremos para que nunca dejes de correr. Como en una rueda de hámster.




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